Experimento: Reminiscencias musicales
La burla de lo mesurable,
El suave piano de la risa
Y el bajo súbito que tiembla y desajusta
Los tiempos de la tristeza;
Disonante, fuera de tono
Que va de aquí allá
Sin dejar su dicotomía,
Su vacuidad disfrazada
Y la sorpresa de la diatriba, rompelotodo,
Al corazón revuelto en el ronco 'no'
Y la risa pendenciera, romántica
En lo alto del desatino y la certeza;
Hablo del sutil cambio de ríos en mares
Y de mares en cielos.
Hablo del estruendo del trueno
Suscitado por las tenues gotas de abril,
Y la alegría sin fin de escuchar
De sentir
De vivir,
Súbita, insospechada e incómoda
Para la tristeza mal puesta;
El privilegio de ver tus ojos,
Los opales cristales
Que dan cuenta de tu existencia
Y no bien así, hacer de tu existencia
La Playa del vago halo,
La neblina de lo mejor,
La repetición que oculta el tesoro,
El tesoro de la noche ausente
Y el alba afable:
Que se posa sobre la ponzoña metafísica
Y el engaño,
Que erige la dorada beldad,
Y sobre su rio áureo, la danza,
La improvisación del alma se despliega
Sobre el volcán carmesí,
Sobre el dolor alquímico,
Bajo el mar de sufrimiento
Y en medio del orden del juego
Del bajo caos.
¿Existe la deseada serenidad?
Surge la pregunta y la posibilidad;
El matemático devenir de moscas cartesianas
Y sapos mágicos
Llevados a la fusión absoluta,
Donde arriba y abajo es aquí ,
Donde ayer y mañana es hoy,
Donde el eléctrico clamor
Es la vocación del mago poeta,
Que observa su cristalina creación,
Sus diáfanas pretensiones y
Concede al espíritu de mil tigres asesinados
La oportunidad de resistir,
De ofrecernos su pálida y feroz voz,
Su sueño idílico de planetas en colisión
Creando galaxias
... Suena y resuena...
... Vibra y tiembla...
El inesperado tambor ancestral
Advierte la llegada del dulce viento.
Con cristales en los ojos, la pasión,
El elemento nigredo
Nos devora en magistral concierto,
Y las cuerdas dilatan su trémula existencia
En el sonido eterno:
La vacuidad del silencio enamorada
De lo efímero de la música.
La sombra de la Cruz,
El encierro del llanto del abandonado
Y el hombre insatisfecho;
En amor al borde del abismo
Circundando los placeres sensoriales,
Aunando en final a su tibio color,
Color diamante que huye del falso hedonismo...
¡Oh! Rosa recuerdo del verde vivir,
Morado olvido del estupefacto gris.
El ácido del viento a contragolpe del metal
Musitando el simple origen de todo:
La posibilidad.